Hace mucho tiempo atrás, en mi juventud, comencé a escribir poemas para expresar lo que pensaba. Muchos de ellos eran poemas de amor, decepción y de mi relación con Dios. Un día decidí enseñarles los poemas a un novio que tenia, ya que llevaba mucho tiempo con el , y necesitaba escuchar si les gustaban o no. Bueno su reacción no fue la que yo esperaba. Ya que esta persona me dijo que no eran buenos poemas, y que no tenían ningún sentido. En ese momento termino mi carrera de poeta, la cual en cierto modo todavía no había comenzado. Lo bueno fue que no tire los poemas a la basura, y los guarde, para que nadie mas los encontrara. Pensaba que lo mejor era que yo fuera la única persona que los leyera, ya que mi vida no debía ser expuesta a al mundo.
Después de mucho tiempo de haberme mudado a los E.U., comencé a escribir otra vez, pero pase casi por la misma experiencia, donde la persona que le ensene lo que escribía, no tenia ninguna motivacion de seguir leyendo lo escrito. Bueno, ahí nuevamente , en ese momento, adiós a las emociones en palabras.
Hace un poco mas de dos años, fui a mi primer viaje misionero a Cuba, el cual fue una de las experiencias mas increíbles de mi vida (después hablare mas de estos viajes), mis pensamiento comenzaron a fluir, gracias a la poesía de Lola Rodriguez de Tio. Poemas que había estudiado en la escuela elemental, los cuales no fue hasta ese momento de estar en Cuba y comparti con su gente, que entendí cada palabra de sus poemas.
A escribir se ha dicho, sin parar,los sentimientos guardados por tanto tiempo. Las palabras fluían como grandes torrenciales de agua en un rió bravo, y aveces sentía que me faltaba la respiracion, a la vez que un sentimiento de liberacion se apoderaba de mi.
Esta vez no me va importar lo que diga la gente. Esta soy yo, y el que quiera ser parte de mi vida, me tiene que aceptar así. Ustedes se imaginan si Pablo Neruda, Shakespeare, Lola y el resto de los escritores famosos no hubieran compartido sus escritos con el resto del mundo. No se crean que me estoy comparando con ellos, ya que se que no les llego ni a los talones. No soy una escritora, ese no es mi gran talento, mi mente no funciona así, lo mio es los números en una mente sistematica.
El ano pasado saque mis escritos de su escondite en el cuarto que ocupaba en la casa de mi mama, y los leí. Al leer los papeles amarillentos por el tiempo, lágrimas de memoria salieron por mis ojos, recordando el momento que escribí cada linea, a quien, y por que las escribí. Así que, de ahora en adelante seguiré escribiendo, sin que nadie me detenga, a quien le guste o no, tratando siempre de pasarlo por los pensamientos filtrados de una puertorriqueña en los E.U.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario