Mientras estaba recostada al lado de mi hijo de 3 años, se me queda mirando a la cara y me dice, "mami algunas personas tienen lineas, y otras personas no tienen lineas, tu tienes lineas en la frente".Yo pensé, gracias mijo por recordármelo, ahora si tendré que pensar en serio sobre un tratamiento de Botox. Pero con el pánico que le tengo a las agujas, no hay forma de que llegue al extremo de inyectarme cosas en mi cara, para tratar de parar las lineas en mi frente, u otras lineas o arrugas alrededor de mi cara.
Hace unos días estaba viendo en televisión una entrevista de una abogada, en uno de esos programas mañaneros. Si me pongo a pensar de lo que estaban hablando, ni me acuerdo, ya que gracias a la definición digital en los televisores no podía dejar de mirarle la cara, trataba de pensar, cuantas cirugías se habrá hecho esta mujer. Notaba, que su cara no tenia ninguna expresión que estuviera acompañando lo que estaba diciendo, se me hacia muy difícil seguir la coversacion. Su frente no se arrugaba, no tenían lineas, si se reía, su cara se veía igual, si estaba seria, su cara se veía igual, no importaba que clase de emoción estaba expresando en la conversación, su cara era la misma, en otras palabras como dicen por ahí, tenia un "POKER FACE".
Es cuando me pongo a pensar en las cosas que hacemos en esta sociedad para esconder nuestra emociones, a las cuales yo me estoy involucrando. Lo primero que me viene a los ojo son los anteojos para el sol (gafas), los cuales en estos tiempos se usan hasta de noche, ya que no solo son parte de la vestimenta, sino accesorios, como si fueran un par de aretes o un collar. Cuantas veces me he escondido detrás de unas gafas de sol tapando mis ojos que son la ventana a mi alma. Algunas vez han tenido una conversación muy seria con una persona, la cual quieres saber la verdad. Miras a los ojos a esta persona y le dices "mirame a los ojos y repiteme lo que me acabas de decir". Yo he usado esa linea mucho, especialmente ahora que soy madre. Cuantas miradas inapropiadas he dado a personas cuando me escondo detrás de mis gafas. Ahora hasta cuando entrevistan un actor o un cantante, tienen sus gafas puestas y ni siquiera puedo creerles totalmente lo que dicen ya que su ojos no me están hablando. Bueno, no me puedo quejar ya que yo también lo estoy haciendo.
Mi otra arma es un sombrero. No solo me ocultan un "bad hair day", también ocultan las lineas y expresiones en la frente. Así que entre el sombrero, las gafas de sol y el Botox, estaríamos hablando con unas estatuas de cera. No crean que estoy tratando de señalar a nadie, ya que quien sabe si con el tiempo terminare en una sala de crujías dandome un estirón en la cara, para que mis hijos no me recuerden las lineas que tengo.
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