Me recuerdo una vez que estábamos en la finca de la familia, mientras los adultos decansaban debajo de los arboles de mango, Abuela Gela, se fue con los nietos a los sembradios de plátanos y guineos con el machete en mano. El primer machetazo, cortaba la planta, el segundo, el racimo de plátano, y ella con su propia fuerza los arrastraba hasta la orilla de la carretera.
Para mirar mas atrás en la historia de Abuela Gela, hay que recordar como desde joven tenia una habilidad para la costura y los bordados, esto hizo que viajara en caballo por los campos cociendo trajes, especialmente trajes de novia. Después de muchos años, ella tuvo su propia tienda, a la que yo llamaba "mini wall-mart", ya que en un espacio tan pequeño, se podía encontrar lo necesario para vivir, desde efectos escolares, telas para costura, latas de habichuelas, bueno solo pidanselo, y ella lo encuentra.
Ahora constantemente pienso en ella, al ver mis gallinas, ya que me recuerdan el día que bajo las escaleras de su casa, cruzo la calle, y, compro una gallina viva en la tiendita de al frente. La trajo a la casa, y hizo todo lo necesario para que esa noche tuviéramos arroz con pollo con gallina fresca del país. Ese acto tan sencillo que para ella era algo normal, y que para mi fue una maravilla, ya que lo normal en mi familia y ahora es comprar la gallina ya muerta, desplumada, empacada y congelada en el supermercado.
No saben cuanto daría por poder virar el tiempo, y poder inhalar mas de cada unos momentos con esta mujer tan extraordinaria que nos trajo a mi, mis hermanos, primos, y toda la familia allegada y los nos tan allegados, tanta felicidad y momentos especiales. Poder obeservar cada uno de sus movimientos, los cuales cada uno se hacian con algun proposito, y cada uno de sus pasos eran parte del sustento y vivencia de cada dia. Quisiera tener por lo menos una decima de su personalidad en mi, para ser una madre ejemplar, mujer de negocios, cocinera, carismatica, y sobre todo una mujer de fe.
Te extraño Abuela Gela