Hace mas de tres años, yo estaba dudando de mi fe en Dios. Una de mis amigas, pasó por una serie de perdida de embarazos. Cuando ella quedo embarazada por tercera vez, me acuerdo cuanto le pedí a Dios por el bienestar de ella y su bebe. Ore como nunca lo había hecho en mi vida. Las malas noticias llegaron otra vez, otra perdida de su bebe. Yo estaba muy triste. No lo podía creer. Estaba tan enojada con Dios. Me pregunte mucho, sobre la existencia de Dios. Le pregunte a Dios y a mi misma, si estaba perdiendo mi tiempo, con las cosas de la iglesia. Me preguntaba si Jesús era real, si la biblia era real. Aunque todas estas dudas espirituales estaban en mi, seguir asistiendo a la iglesia, muchas veces sin tener sentido de lo que estaba pasando a mi alrededor.
Un domingo durante el servicio en la iglesia uno de los miembros hablo durante lo que se llama, "un minuto de misiones", sobre Cuba. El comenzó diciendo, "si tu quieres ver el rostro de Jesús, tienes que ir a Cuba". Esa frase llamo mi atención al momento. Cuando el termino de hablar, yo mire a mi esposo y le dije, "yo voy a ir a Cuba". En ese momento de mi vida yo necesitaba ver el rostro de Jesús. Ese rostro que por muchos años yo había confiado, pero en ese momento, era invisible para mi, no porque no estuviera frente a mi, sino ya que yo no lo quería ver.
Desde el momento que me pare fuera del aeropuerto en Cuba, quede enamora. Hay un poema famoso de Lola Rodriguez de Tío que dice: "Cuba y Puerto Rico son dos alas de un mismo pájaro, reciben flores y balas en un mismo corazón" Me sentía en casa, aunque todavía no sabia lo que iba a hacer ahí.
Un día visitamos una iglesia que se llama, "La Fernanda" El templo de la iglesia era como 16 pies de largo y 13 de ancho. La mitad e la iglesia, estaba llena con las 14 personas de nuestro grupo de Austin, pero eso no paro a los miembros, en congregarse en la parte de atrás, el balcón o las ventanas de la iglesia. Cuando comenzaron a cantar, mi corazón se detuvo. Sonaba como si hubieran 100 personas congregadas, cantándole a Dios con todo su corazón. Cuando llego el momento de recoger la ofrenda yo estaba pensando, "Que es lo que ellos van a dar, ya que no tienen nada". Otra vez ellos dieron con todo su corazón. Aprendí, que en medio de la adversidad, ellos dan, alaban a Dios, ellos dan todo, cuando no tienen nada. Su fe en Dios es mas grande que sus preocupaciones, porque Dios es su proveedor. En ese momento, en esa iglesia tan pequeña y sencilla, yo vi el rostro de Jesús.
En este momento de mi vida, tengo una gran pasión y encomienda en Cuba, y en los próximo meses, me estaré preparando para mi cuarto viaje a este maravilloso país., buscando siempre como cada experiencia puede ser aplicada a lo a lo que me rodea.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario